Una herramienta por canal
- La conversación se reparte entre tres aplicaciones: el email en una herramienta, WhatsApp en el móvil de alguien, el SMS en el panel del proveedor — "¿quién respondió esto?" nunca queda claro.
- La campaña se dispara en todos los canales a la vez; el cliente recibe el mismo mensaje tres veces y el canal más caro se abre para todos.
- El STOP se queda en el canal por el que llegó; el cliente que se dio de baja del SMS recibe una plantilla de WhatsApp al día siguiente.
- El consentimiento se comprueba a mano; un número pasado por alto es un envío sin consentimiento.